El Capitán Mosey y los ocho Me gustaría mucho que no
El Capitán Pirata Mosey se encontraba en la cima del Monte Salsa cuando recibió consejo del MVE en forma de diez tablas de piedra. Éstas fueron llamadas los “Me gustaría mucho que no” por el MVE, los “Mandamientos” por Mosey, y los “Condimentos” por su tripulación pirata, que no había escuchado antes la palabra “Mandamiento”. Aunque originalmente había diez, dos se cayeron mientras Mosey bajaba de la montaña. Esto explica, al menos en parte, los laxos estándares morales de los pastafaris. Los mandamientos del MVE se refieren al tratamiento con la gente de otras fes, la adoración a Él, la conducta sexual, y la nutrición.

- Me gustaría mucho que no actuases como un imbécil santurrón que se cree mejor que los demás cuando describas mi tallarinesca santidad. Si algunos no creen en mí, no pasa nada. En serio, no soy tan vanidoso. Además esto no es acerca de ellos así que no cambies de tema.
- Me gustaría mucho que no usases mi existencia como un medio para oprimir, subyugar, castigar, eviscerar, o… ya sabes, ser malo con otros. Yo no requiero sacrificios, y la pureza es para el agua potable, no para la gente.
- Me gustaría mucho que no juzgases a las personas por su aspecto, o cómo visten, o la manera en que hablan, o… mira, solo sé bueno, ¿vale? Ah, y que te entre en la cabeza: mujer = persona, hombre = persona, Samey = Samey. Ninguno es mejor que el otro, a menos que hablemos de moda claro, lo siento, pero eso se lo dejé a las mujeres y a algunos hombres que conocen la diferencia entre verde mar y fucsia.
- Me gustaría mucho que no tuvieras una conducta que te ofenda a ti mismo, o a tu compañero amoroso mentalmente maduro y con edad legal para tomar sus propias decisiones. Respecto a cualquier otro que quiera objetar algo, creo que la expresión es “jódete”, a menos que lo encuentren ofensivo, en cuyo caso pueden apagar el televisor y salir a caminar, para variar.
- Me gustaría mucho que no desafiaras las ideas fanáticas, misóginas, y de odio de otros con el estómago vacío. Come, luego ve tras los cabrones.
- Me gustaría mucho que no construyeras iglesias/templos/mezquitas/santuarios multimillonarios a mi tallarinesca santidad cuando el dinero podría ser mejor gastado en (tú eliges):
- Terminar con la pobreza.
- Curar enfermedades.
- Vivir en paz, amar con pasión, y bajar el precio de la televisión por cable.
Puede sea un ser omnipresente de carbohidratos complejos, pero disfruto de las cosas sencillas de la vida. Yo sé de estas cosas, para eso SOY el creador.
- Me gustaría mucho que no fueses por ahí contándole a la gente que te hablo. No eres tan interesante. Madura ya. Te dije que amaras a tu prójimo tío, ¿no entiendes las indirectas?
- Me gustaría mucho que no le hicieses a los otros lo que te gustaría que te hiciesen a ti si te van las… eh… las cosas que usan mucho cuero/lubricante/Las Vegas. Si a la otra persona también le interesa (conforme a #4), entonces disfrutadlo, sacaos fotos, y por el amor de Mike ¡usad un PRESERVATIVO! En serio, es un pedazo de goma. Si no hubiera querido que disfrutarais al hacerlo hubiera puesto pinchos, o algo.
Vía: Wikipedia
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Cantar en la ducha
Me gusta cantar. Si tengo música a veces canto en la ducha (Aitor puede dar fe de ello). También es cierto de que una de las cosas que más me gusta cuando salgo de juerga es que pongan una canción que me se para poder cantarla, como la música está muy alta no se me oye, y yo tan feliz. Si cantara bien no necesitaría el sonido de la ducha o la música del bar para que tape mi voz, pero que le vamos a hacer, canto mal y listo. O al menos no tengo una voz bonita, que no es lo mismo.
Hace un par de años que descubrí el Singstar. Es un juego de la pleisteishon estilo karaoke. Te sale la letra de la canción, tu cantas, y el juego te va poniendo si afinas. Y fijate tu por donde… yo afinaba y todo. Ya me decía mi profesora de solfeo que tenía buen oído, pero con está voz… a triunfito no voy a llegar (que tampoco es que quisiera…). Me aficioné bastante al jueguecito de marras, aunque solo había jugado dos veces en mi vida.
Suponía que debía haber una alternativa gratuita a un programa así, y de hecho me habían hablado de él y no demasiado bien, pero bueno. Al final me lo bajé. Se llama Ultrastar. Ahora mismo acaban de sacar la versión Deluxe, con unos gráficos más bonitos, aunque he tenido que actualizar los drivers de mi tarjeta gráfica para que funciones.

Total, que me he bajado un montón de canciones y ahora las puedo cantar cuando me da la gana. No es que lo haga muy a menudo (solo no es muy divertido), pero por lo menos lo tengo ahí por si alguien se anima en alguna fiesta.Como ya se yo que en navidades la gente se anima está nochebuena se lo voy a poner a la familia. Que disfruten. ¡Los que no van a disfrutar tanto son los vecinos!